LAS ARMAS DE INFANTERÍA
El programa de hoy está dedicado a las armas de infantería.
El mundo comenzó a hablar por vez primera de las armas de infantería de Rusia hace 55 años cuando apareció un fusil automático que luego conquistaría el reconocimiento general, creado por un ingeniero constructor  a la sazón desconocido, por Mijail Kalashnikov.  Al día de hoy, y según cálculos aproximados solamente, han sido fabricados mas de 70 millones de ejemplares de ese fusil automático.  Y no solo en Rusia, sino que,  por licencia, también en China, Polonia, Rumania, Bulgaria, Alemania, Libia, Egipto y en otros países. El Kalashnikov, como se le conoce familiarmente, forma parte del armamento de ejércitos y de los servicios especiales de mas de la mitad de los países del planeta.  Esta popularidad se debe a la simpleza de su construcción, a la seguridad en el combate y a que no falla en las condiciones naturales y climáticas que sean.  El fusil automático Kalashnikov es conocido por cierto en América Latina.  En una exposición de armamentos reciente en Chile, uno de los ejecutivos de la  Compañía Estatal Exportadora de Armamentos,  Rosoboronexport, contaba que,  en el último día de sus labores en Santiago,  el público literalmente rompió el cerco del pabellón ruso para apreciar mas de cerca y conocer los productos del consorcio “Izhmash”, que fabrica los famosos fusiles Kalashnikov.  Es mas, el público estuvo a punto de desmantelar para llevarse de recuerdo un fragmento del modelo radiodirigido de un sistema antiaéreo.  Pero, el interés de los clientes de América Latina no se circunscribe a este tipo de arma de infantería, que puede cargarse perfectamente con las balas de la OTAN de 5 centímetros y 45 mm. No menos atención prestaron al fusil automático Nikonov AN-94 “Abakan” y a la pistola-metralleta “Bisonte” de 99 mm que son ya ampliamente conocidas y reconocidas en el mundo.
Pero, en popularidad, con el fusil automático Kalashnikov solo podrían competir, quizás,  las pistolas, llamémoslas, veteranas Makarov y Stechkin.   Baste con señalar que en Rusia y en otros países  han sido fabricados unos 12 millones de pistolas Makarov.
Sería pecado afirmar que marchan  a la zaga de los nombrados los modelos contemporáneos de armas de infantería.  Todas ellas  fueron creadas sobre la base de las primerizas, y conforme a los principios básicos que caracterizan al fusil Kalashnikov, a saber, simpleza, impecabilidad, fiabilidad y eficacia.  Los nuevos fusiles automáticos rusos se acomodan fácilmente en las manos al hacer la puntería.  El disparo con ellos es de precisión excepcional. Además, la bala disparada, por ejemplo,  de un fusil automático pequeño compact de 9 milímetros “9A-91” perfora tranquilamente una plancha de acero de casi un centímetro. La construcción especial de la bala asegura un mínimo de rebote, lo que es de singular importancia durante el  empleo del arma en poblados. Otro fusil automático pequeño y compacto  es el “Vijr” SP-3 de portabilidad cómoda y que asegura la disposición instantánea de tiro y que abate con una garantía del  cien por cien al enemigo vestido con chaleco antibalas y a una distancia de 200 metros.
Una serie de pistolas metralletas rusas se distinguen por la elevada precisión de tiro. En esto sobresale la pistola metralleta PP-90, provista de un cargador para 64 balas, y la PP-93. Además, en Rusia ha  sido creados distintos modelos, que no tienen análogos en el mundo, de armas de infantería, particularmente  de fusiles de francotirador. Las propiedades de estos últimos consisten también en que en segundos contados su tamaño puede reducirse a la mitad.
Es imposible obviamente hablar de todos los tipos de armas de infantería que propone la  Compañía Estatal Exportadora de Armamentos,  Rosoboronexport. Pero, si le interesa, puede conocer la mayoría de ellos vitando el sitio de Internet de la Compañía: www.rusarm.ru
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